
El desgarramiento de los cuerpos y su dolor.
Una excusa para la imaginación desaforada.
Llévame.
Un corazón se derrite sostenido por lo frío.
Llévame.
Perfume antiguo sobre la carne.
Llévame
al fondo del misterio.
Donde la dura armadura tímida esté desolada
Llévame ahí
donde la luz se marchite en el secreto.
No quiero más el antifaz
Quiero ser pura y que me sientas.
Muerde los resortes.
Cambiarte llevaría siglos.
Reencarnaría en tus arterias.
Llévame
a ese lugar frágil que cuidas como a un hijo.
Quizás se abran los pechos y las pupilas
Quizás el mundo luego pueda atravesarte con sus puños.
Pero igual llévame.
Sal del molde de las presencias supuestas.
Gemiré sobre el ala de un águila.
Tu niño también será el mío.
y tu compás
mi compás invisible que me guiará en la distancia.
Una huella detrás de una fantasía.
Un mártir ante la desazón.
Un parámetro acuchillado sobre la entrepierna.
Llévame.
Seremos cómplices de la honestidad del deseo.
Laura Kisielewky.