16/2/16

No es a tu nombre al que nombro.








No es tu nombre lo que amo,

Sino a tu alma en plena luz.

No son tus noches a las que nombro,

Si no a tu amanecer,


 No son tus miedos con los que hablo,


Sino con tu corazón galopante.


No es a tu pasado a quien quiero, 


Sino a tu futuro.


No es tu muerte la que espero,


Sino a tu vida.


No es tu sexo el que deseo, 


Sino tu piel junto a la mia.


No es tu poder el que me interesa, 


Sino lo que podemos construir en armonía.


No es tu pesar el que sostengo, 


Sino la posibilidad del amor.



Lic. Laura Kisielewsky

17/12/14

Fragilidades


Algo se desprende de una inmensa fragilidad.

El cuerpo no soporta los astros.

Entonces, muerdo tu cuerpo como queriendo adherirme al mundo que no ocurrió.

Fui una soñadora sobre un rayo de luna.

Una niña hecha de a silencios.

Ahora, soy múltiple choise.

Cerrojo y armadura.

Por momentos bruma entre los adoquines.

Este cuerpo no soporta la fragilidad de las esencias, no.

Es más denso, es más antiguo que tu mirada.

No hay envoltura, ni consuelo.

Este cuerpo entre ruinas y cenizas,

Fue atravesado como por un puñal

Como por una daga profunda de un pantano chino.

Tierra, Vestidos, trenzas, Risas, juegos de sensaciones.

Parece ayer, pero sólo son imágenes.

Una escalera, como un piano,

Una música del infinito

Que siempre vuelve a cantar lo que fue y a la vez lo que no fue.

Mis manos ya no son pequeñas y gruesas

Son finas y largas, como queriendo construir un arpa, una melodía eterna

Que invite a sanar el día.

Que invite a construir,

 lo que nunca fuimos.



Laura Y. Kisielewsky 

10/4/14

Saber y Seguir




Saber de un corazón trillado

Saber de la carne amordazada

De la sonrisa idiota de los espejos

E igual seguir construyendo acertijos de diamantes.

Saber de la irrealidad de la penumbra

Del dios infinito que rodea las cosas.

Saber que estamos allí y acá

Y En ningún lado

E igual sembrar lujos para tus adoquines

Calentar la leña para el que vendrá.

Saber de la desintegración de las raíces

De la crueldad de las baldosas.

E igual, adornarte la cara, los ojos, la saliva con la que me rozas cuando empieza el día.

Saber y seguir.

Valentía en cascabeles circulares

Danza de fuego, del eco de un ayer,

Honestidad de sangre errada.

Inmensidad de un desierto consumado.

Inventar el cofre.

Ser el camino y la travesía

Saberse manco y no rendirse.

Saber y seguir,


Un forma de religiosidad.

Laura Yasmín 

26/1/14

Sombras



Sombras

Sombras que fueron tormentas

Sombras de espaldas que se cruzan en cruz

Carne de tu sombra

No soy mía

Sólo gota de tu dejar

Un reflejo de una caída

Un empañado cachete frío

Cuerpo demarcado por un adiós no dicho.

Tu mirar dejó en mi mirar

El contemplar de los espejos

Más profunda y triste que ayer,

Como un laberinto que no se encuentra a si mismo.

No-poeta

No-mujer

No-hombre

Más que nada, tal vez.

Sombras.
Y nada más.

Como el eco que deja la melodía tras marcharse los amantes de la habitación de un hotel

Un murmullo anciano

Un lenguaje extraño

De idiomas muertos

Que viven en la sangre.

Sombras,

No te pedí más de que lo pudiste dar.

No te di más de lo que quisiste de mí.

Entre nosotros, estoy yo.

Entre nosotros, queda la música

Que quiere cantar las mañanas,

Y no se atreve,
Y no se atreve.


Laura Yasmín Kisielewsky

22/5/13

Quizás





Quizás,

Un páramo en donde la belleza albergue lo que sangre

Quizás,

Reposemos allí las enaguas,

como lo que envuelve un río,

que deja y no deja que se vaya.

Por la marea indecisa.

Construimos allí,

pétalos como castillos,

canciones como estatuas pudorosas,

danzas como polvos de estrellas.

Quizás,

te olvides de mí y me recuerdes por siempre.

Es tu voz, mi escondite preferido,

en donde juego a que es cierto…

A que la verdad se parece a un instante jubiloso 

Quizás,

permanezcamos allí,

como sostenidos por la tierra y el aire,

movilizados por el viento

Iluminados por el sol

devorados por la sombra.

O Quizás,

lleguemos a ser

las flores que adornan un paisaje

y se ponen a la mesa a guardar el día.




Laura Kisielewsky                                                              

8/9/12

SER MAR




Soy aullido de silencio

La liviandad de la ternura en tus ojos,
una fragilidad que amé.
Un cristal fino
las alas de las mariposas
la panza de los pájaros en el vuelo.

Me acariciaste la brecha.

Los orificios por donde pasa el tren.

Somos vulnerabilidades:

un estremecimiento que alberga el misterio.

Son puntiagudas tus sombras,
tu combatir.
En la nada del amor,
en la belleza del espacio,
el vacío es una madre que sostiene tu nombre,
volando en la inmensidad,
fluimos en el movimiento,
existir en sensaciones.

Una intensidad se pronuncia,

se multiplica
se encarna
aparecen los espejos

están allí

llamando a la revelación

números capicúa
bocas
sonrisas
dientes
vuelven desde la belleza
trayendo infinito
vuelve la indiferencia
vuelve el amor
vuelve el cantar
el zumbido de los duendes,
la danza se construye sola,
somos parte de un girar continuo
y a la vez
nada,
una soñolienta muerte
que no puede reflejar su sombra
ni en la arena
ni en el cielo

ni ser mar. 

Laura Yasmín Kisielewsky 

16/6/12

Criaturas Verdaderas



Desde la nada,
una verdad
un rayo divino
un instante mudo,
atravesó la esfinge.


En las fisuras de mi cuerpo, soy.
En el espacio en donde habla en silencio,
puedo ser revelación:
criatura infinita.


Di el universo a través de mí.


No existe más desnudez que el vacío. 


No existe más amor que esta nada que no es mía.


A veces, es ajena la intimidad.

Laura K.

10/2/12

La canción que dejó la muerte




Las presencias que me habitaban se vislumbran
Discúlpame, por irme lejos.
Quería encontrar mi sombra
o mi luz en pleno día

El filo de los dientes en la desesperación
me devoraban la carne
como un desecho.

Así, las palomas blancas abandonan las moradas calientes
Y buscan un vuelo en donde soñar con el sol.

Estaré en la orilla del mar
Donde la ola amague a quedarse
Estaré esperando al amanecer.
al viento sobre mi espalda.
A una pequeña mano regocijándome la huella
Así, el amor siempre espera la eternidad.
Un instante de silencio donde se esfuma el recuerdo.
y volver a nacernos
Como una flor de loto en el pantano
Como un adiós de oro.
Así, el amor parte y se aproxima.
Nos dibuja otros.
Pero la tumba que dejé sobre las piedras
Y las ramas secas crujiendo a la deriva
Y la pasión destrozada a la humanidad toda
Seguirá girando en un remolino interminable
Mientras mi mirada se aleja del sur
Ve el cielo
Reza
Lo que puede salvarnos es lo intocable
Lo invisible
Confías en la luz?
En el vuelo de los pájaros?
Confía en el movimiento y en el vacío que genera
Allí sedimentarán los frutos o no
Crecerán las hierbas o no
Recogerás al día o no
Amarás las pieles o no
sentirás la divinidad o no
Qué más puede suceder?
Una contemplación infinita.
Algo que se extingue y renace
Eso somos todos
Danzamos como deteniendo el tiempo
Pero no.
Sólo dancemos.
Sólo amemos
El destrozo y la unidad
El agujero y el decoro.
Sólo ama.
Esta forma torpe de latir
Con el Otro latir.
Sólo ama
la canción que dejó la muerte sobre el pastizal de la mentira.
Porque sólo así
Algún día podría ser verdad.
Podría ser aquel viento, aquella ola
Aquel paisaje lleno de silencio.






Laura Yasmín

28/12/11

Cuando




Cuando soy otra.
me voy por el desagüe
por la cañería de los espasmos

La noche en la cual abandonamos la imaginación
crecimos.
Vimos al cuerpo
deshacerse de las sombras.

Partimos dignamente:
a tiempo.
Supimos silenciarnos

La noche en la cual abandonamos los fantasmas,
crecimos.

No fue lo mismo.
El mundo se parecía a si mismo.
Las calles fueron de piedra.

Miré tu contorno de hombre
Habló de mí.
De nosotros
De nada.
Como una daga sobre la alfombra.
Igual desaparecimos en el aire
Pero no fue lo mismo.

Sin fantasmas, aparece dios.

Dios no es lo mismo.





Laura Yasmín

7/10/11

Oleada







Reconstruyo al cuerpo incinerado
Abriste el muro
Lo sorteaste
Entró la luz
el deseo
Me condenso en una estatuilla
Más que una imagen
Una manera de reposar en la materia
Respiro perlas
Un cristal rodeado de llamas
Una mirada atraviesa territorios
El aire se confunde con el cuerpo
El tiempo con el espacio
La gravedad con las estrellas
no hay límites en el sillón donde se mece lo prohibido
Balanceo incauto
Sueño suspendido
Me dejo llevar ante el movimiento
Un devenir que transforma
Las pieles se entremezclan
Se lustran
No hay más acero
Madera
Vidrios rotos
Ni pétalos carcomidos
Soy un pasaje al infinito
Una luz que deviene del horizonte
Una seda en tus manos que se escurre
Me escabullo en una sensación
Me desintegro
Me integro
Me devolviste el alma
La tierra muda
Sos una pluma que me sostiene en el aire
Un tren estacionado que me espera
Una dinamita disipada
Un caballo durmiendo la siesta
Un joven que espera que el mundo le de su oleada

Laura Yasmín

26/5/11

Del otro lado del muro





Decantando la pena de a gotas
Desinflando bocanadas de aire
Amontonando los pedazos de espejo roto
Un espiral donde en el centro se encuentran pétalos caídos
Las sombras me quieren decir algo
Mensajes del otro lado del muro
A veces es mejor poner un velo
Y disfrutar de lo indescifrable, extrañeza tibia de la soledad
Que como agua se filtra por las rendijas
Lo que late no se domina.



Laura Yasmín




18/12/10

No se parece a nada





Me dijiste: “vas a tener que hacer algo con tu soledad”

Una perilla inquieta

Un despertador ubicado en el horizonte

Permanecen lejanos

Una voz camina por lo rocoso

Llamando lo que no se distingue

Desfigurado.

La soledad no tiene forma

Es un espacio sin habitantes

donde no llega el respiro
Ni otros cuerpos

Se parece a lo que se nombra

A lo que aúlla

A lo que envuelve

Al vacío

Pero no se parece a nada

Es la madre que se va

El padre que llega

El no-lugar que desciframos

Y todos los intentos de encapsularla

Le daré la mano con cortesía

Un beso en el cachete

Me sentaré a su lado

Y le leeré un poema que no se nombra

Que aúlla, que envuelve, que vacía

Que no se parece a nada.

Laura Yasmín Kisielewsky

29/8/10

Ficciones




Jugar con el lenguaje es jugar con el cuerpo
Sobre la ilusión de transformar aquello que nos toca la piel
Pero aquello no se arranca con los dientes
Se disuelve con el tiempo como si fuera agua donde la tinta flota
Trazar el tajo sobre lo nombrado
Removiste la tierra ya arada
No tengo corazón de plata
Soy arcilla en las manos de un niño
Soy la que el instante dobla y redobla
Como una apuesta
Para luego ficcionarme el cuerpo
Sobre esta letra que me salva
Da forma como escultura
Me silueta
Acciona como el tiempo


Laura Yasmin Kisielewsky

23/7/10

Lo real





Quiero que inundes al presente de aire aterciopelado
De fragancias de animales que se deslizan
El resto, es una encrucijada, frente a un otro
quiero que me llenes el cuerpo de eso que flota.
Una liviandad que casi roza la sangre
El resto es un laberinto de espejos
Donde vemos reflejado, a un otro.
Ser el sostén que se aproxima al costado del deseo
Me veo, me siento.

No suspiro más por ti, sino por mí
Por lo que vuelve en mi cuerpo sobre la nada
Ya no me acuclillo frente a la falta
Hay algo de lo real que me abraza
Y no eres tu,

nunca fuiste tu
Nunca fuiste real
vos
Entre la multitud, lejana, buscando la respuesta de lo inconmensurable
Ya no estoy en el lugar en donde dejas tus pijamas
Ya no estoy en el lugar en donde reluce tu reflejo
Estoy en un lugar sin imagen, ni nombre
Estoy en el lugar de lo real.
Suavizando mi silencio
Frente a un otro irremediable

Una conexión con la raíz
Que todavía late.

Laura Yasmín

31/5/10

Desde el Silencio



Escucho al hueco
Quizás allí
Te hallo dormido

Encuentro

al

silencio

Mudamos la piel
en laberintos de lenguajes.

Nada permanece en donde lo dejamos
El movimiento quiebra nuestras paredes
Nuestros límites
Las antorchas cambian de color

Nuestros discursos chorrean sangre.

Nos mudamos de cuerpo
Rezamos a la luz
Al silencio
Ya no creemos en nada

No hay ideas como monstruos batallando por el limbo

De repente

El deseo como una mano que se mete debajo de la túnica

Escucho al hueco
Quizás allí
Te hallo dormido


¿En qué se trasformó la nada esta vez?


La comunicación es una utopía
Un sueño eterno
Como las imágenes que nos relumbran
nos aturden
No hay fin
Sólo existir en estas normas de plata y oro.
En este brillo que armamos sobre la imágen
Nada que decir.

Ante un despampanante traje de espejos

Nada que ocultar

Cuando la verdad no es lo que se nombra

Ni lo que chorrea por debajo de tu canto


Nada que decir


cuando la verdad es el silencio


que palpita


sin que los objetos se toquen.

Escucho al hueco
Quizás allí
Te hallo dormido


en mi silencio.


en mi deseo.




Laura Yasmín.

22/4/10

cuerpo revolucionado


Raíces que laten
detrás del muro-tierra.
Paren a un hijo,
por su boca
un sueño florece.
Un subsuelo.
Raíces que laten.
Hay algo que no abandona su persistir.
Hay un hilo que el hijo envuelve detrás de un anciano.
El deseo no abandonó al deseo.
El hijo muerde la herida,
La lucha, la sangre,
Lo que fue
Muerde también lo que no fueron
entre los hilos.
Está ahí,
casi quieto
casi monótono,
Quedándose con el deseo
pasado de mano en mano.
El hijo vuelve al combate del anciano.
Hay algo que no cesa de moverse entre los agujeros
la memoria no estalla
sucumbe como una serpiente silenciosa
Zigzagueando los hilos
Arrastrando por la arena al deseo
Manipulando el cuerpo.
El hijo parece escuchar el lamento del anciano
El hijo parte,
Quiebra los hilos,
Escucha al río
un cuerpo añejo palpita otro cuerpo
Un cuerpo revolucionado.
Detrás de la memoria
Otra vertiente
Un cauce con otro ojo
Sin serpientes, ni hilos que la sostengan

El hijo vuelve

El hijo no vuelve

El hijo, se transforma.



Laura Yasmín.

4/3/10

Desde el fondo


Escabullirse adentro,
sobre una trémula espada.
El temblor
no dejará de persistir
hasta que se quiete lo que araña
te rebota
y te dispara contra las paredes.
Escabullirse adentro
parece más peligroso
que rondar los filos de cualquier mundano,
un peligro a atravesar,
como un precipicio hacia el oriente.
Mirarse desde el fondo,
no aparece en las galerías
ni en los diarios,
no está de moda.

Escucharse es dejar de escuchar


Laura yasmín Kisielewsky

29/10/09

Esto es todo y aún quedará más


La tierra partida por la letra

Así vagamos

Grumos de dios en un remolino que va en círculos por el suelo

La tierra partida por la letra

Así vagamos

El corazón luce vestidos de carne.

Grumos de dios en un remolino hacia lo acertero

Así vagamos

Múltiples encrucijadas

Que batallan

Por una mueca.

Así estoy,

Embarrada de buscarte en un sinfín

Que estaciona en una pregunta.

Tengo las manos más frías

Y un poco más de dolor sobre mis hombros

Vuelvo como un niño.

Late, una serpiente en una pecera de metal

Late, como se late el nacer

Te busco entre segmentos

pero

Veo que no son en los pedazos donde te encuentras

Sino en el hueco.

No hay relleno para lo innombrable

Un cuerpo que se mueve por vibraciones de otros.

Escribo,

lo que mi cuerpo vio

detrás de la sombra que intentaste incursionarme.


Laura Yasmín

18/10/09

Corazón empapelado


Te metiste en mi noche, azucena gris.
Tocaste mi cuerpo como un arma que se dispara sola en la multitud
Se quiebran las copas invisibles.
No hay nada más que hacer que rezarle a un símbolo que no nos abandone.
Peces enfurecidos
luchando con ansias
por el diamante en bruto.
Fue corrompido y
se renueva de máscaras.
Florece en la estación más sintética
El sexo que une mis pétalos con tu almohada,
La memoria los recorre sutilmente.
Mi amor,
no hay nada que agregarle a esta noche
más que mis fantasmas
y tu soledad desde la lejanía
que aúlla
me toca
no me toca
sigue a un péndulo debajo de la alcoba
sigue el maullido a lo lejos
no lo oigo y
mis sombras me hablan de lo cierto de mi cuerpo
en un idioma de imágenes
a la luz del recuerdo
danzo con los animales
mis vestidos dejan de ser
y descifro,
lo entrego todo al instante lleno de cuerpo.
A la noche llena de silencio
La tempestad de nuestros antecesores,
una huella que resbala sobre la piel
un arma y un pecho,
la gloria del poder,
sobre mi corazón empapelado.
Así estamos:
noche hambrienta de flores que se mueven
Hay un mamífero atravesado por sus culpas
Un espejo que enjaula a los terciopelos.
Queda la súplica de lo previsto
Viste los hechos antes de verlos
e igual actuaste.
Sobre la herida
no se actúa desde allí,
se nace.


Terciopelo gris en esta noche he de poseerte en mi infancia y memoria
Crearé un laberinto en donde empapelar mi corazón
Mi amor, no me extrañes
Que te nombro en cada letra que acontece
En cada suspiro que me da esta manera de enroscarme con la materia
No me extrañes
Lo que dejaste en mí
Se renueva.

Tendré que acostumbrarme al movimiento.



Laura Yasmín Kisielewsky

8/10/09

Puentes al fantasma


La poesía y el amor
Un puente
Hacia el centro que
Imaginaremos habitarlo
Húmedo y suave
Querías mi piel rosa
Lamer la fragancia
Que te abrace las heridas
Sin escarbarlas
Ni limpiarlas

Partir, es volver a abrir esa fisura por la cual nos inventamos

Dos cuerpos que se alejan

Para ser fantasmas.

La poesía y el amor en la lejanía se construyen.

23/8/09

suspiro


A Laura Menabide, por su ética ante la sensibilidad.


Clavás el puñal en el centro
Estallan mis alas
Una feroz canción se hace trizas en el vientre
No queda más que un suspiro derramado
Sobre la mesa que parí
Un encuentro ético que deslumbra
Veo caminos que cruzados avasallan
Torbellinos encuentros de dos cuerpos en uno.
Cuando el reloj marca la hora del recuerdo
Nos clava de cristales y reflejos
No queda sino el acto
Que construye
Y el suspiro



Laura Yasmín Kisielewsky

El río y el pájaro





Un río
Y un pájaro que no puede olvidarlo

Vuelve
ya no es el mismo

Envidia a las piedras por estar a su lado
Maldice sus alas
Que lo llevaron lejos
Maldice la corriente
su movimiento

vuelve otra vez

como queriendo detener

lo constante.







Laura Yasmín

8/8/09

La verdad




Evitamos
el degarramiento del cuerpo por la navaja de la verdad
esa que revienta el pecho
que enjaula en un traje de costuras inconclusas.
Chorrea
Chorrean cadenas
caen despacio desde la sangre olvidada
caen despacio de la soledad
Evitamos
aullar los zumbidos agrios
sin melodía
la poesía recorre los contornos de lo innombrable
siniestro
el brillo encandilante de la creencia definitoria
sinientro
la repeticion de los sucesos
la revolucion de los valores
todo deja un cuerpo temblando
con una máscara dorada
tan parecida al enemigo
que ya nos unimos a él
y comienza la nueva construcción
el de las enfrentaciones
purgaciones
la lucha de fuerzas

entre la pureza y la perversión
entre lo indescente y lo descente
entre el amor o el deshamor
entre la belleza y la fealdad
entre la bondad o la maldad
ente lo propio o lo ageno
lo evitamos
aquel destierro no tiene letra
aquel vuelo se queda aquí
ronda las puertas y ventanas de la locura
sigamos a la fantasía
cual abraza a la espranaza como una ñiña a su juguete predilecto
silenciarse
sincerarse
es escuchar a lo real que te nombra desde todos tus rincones.



Laura Yasmín Kisielewsky

18/7/09

Feed-Back


Hay una marca en mi piel que guía al ojo-centro.
Desde un lugar lleno de estigmas
abro un espacio para el juego:
el que nunca dejé de ser la que fuí.
El cuerpo demolíendose contra las sombras
contra las máscaras
no quiero estrecharme en la multitud
no quiero enrroscarme al rededor de las piedras
¿hace cuánto que estás en mí?
no te he visto
y me mirabas desde los órganos
Permanesco en el umbral del que contempla lo perdido.
Un umbral investido de verdad
vestido de color y forma.
Feedback
espero que vuelvas después de caminar por los suburbios
Boomerang.
Nada estalla adentro si no se ve la bomba afuera
Feedback
¿Hace cuánto que estás allí ?
Háblame con un silencio que no cuaje
con un silencio que acaricie
enséñame
a volver.


Laura Yasmín kisielewsky

12/3/09

El paisaje del siglo


El siglo rasguña la piel
Estallo
Soy pólvora que mastica una fragilidad
soy polvo que nutre una imagen vaga, etérea y cruel
Desalineo mis heridas sobre un cubículo de sangre
En el vaivén entre la pobreza y la dignidad
Unas manos me presionan los músculos
Y desde allí,
Veo un ángel al cual no escucho
Veo su boca blanca,
sus ojos de metal
Sus alas que rebotan en el viento
el cual no toco, ni siento
Mi fantasía sorda
Mi sueño a escuchar
Persigo una voz muda
Una promesa sobre la niebla
Una promesa romántica
Destrozar al cuerpo sólido
A través de una ruptura cruel
Me liberará del cadáver ambiguo
Y te haré el amor hasta que tu sangre sea mi sangre
Hasta que el hueco se exhauste
De no ser alimentado
Acabaré sobre un hueco tembloroso
Hay cadenas de todos los colores,
de todos los acentos, de todas las ideas,
que miro y me miran mientras intento ser mujer
y me devoro
intento que la rosa permanezca inmutable,
pero una y otra vez huelo el perfume de tus entrañas
y me derrito.
Caigo en un círculo que gira y se transforma
Me contorna
Hay huellas
Espasmos
Nauseas
Romanticismo
Retengo una imagen:

Un pétalo cayó en un lago silencioso

La marea hace con él,
Lo que tú dejo que hagas conmigo.
Envidio aquel paisaje puro que el siglo no ha tocado
Cuán vírgenes son las hojas y los vientos?
El mundo seleccionó a su rival elegido:
Ahí entras tú.
Con tu sombrero y tus guantes de cuero
Con tu uniforme de plata
Evitando que el zumbido del llanto
y del paisaje
te silencie
Y te sientas de nuevo un niño.



Laura yasmín Kisielewsky.



23/2/09

A los ríos y a los ojos que lo contemplan.


Entonces:
estalló
el encuentro con el río.
Se ha sacudido al oriente oculto,
la simpleza muda.
Estallaron,
laberintos de pieles:
nos devorábamos el amor con ilusiones y cuchillos en las pupilas.

La libertad es un cause
que puede detonar en el infinito
en un espiral
Hacia uno mismo

Entonces:
Estalló.
Se atravesó la duda
Guiándome hacia el aire que respiro
Creándome la necedad de la nada
Pero hay un móvil inquieto
que transpira,
chorrea colores
La risa de un niño
Una comunidad
En donde los días se comparten con lo que no está dicho
Lo que no se tiene
Entonces:
Dudo de esos trajes
de mí
Pero ya no dudo de la marea que sube
y se me sube
Ni del cause hacia el infinito
Ni del viento que me palpita
Dudo de mi deseo
que con colmillos me sacude
hacia la búsqueda de lo sostenido

Tocaron mis pieles
Mi músculo en luna
ahora soy reversible
blanda-tiesa
blanca-negra
sobre una misma mano
oro-semilla
chacarera-rock
soy un péndulo de arena
que dibuja y se transforma
Dejo una huella ambigua
No hay casillero que me sostenga
No hay cause hacia el infinito
Me he enamorado de la lejanía
Mis músculos invisibles:
han quedado en alguna piedra.
Laura Yasmín Kisielewsky.

8/1/09

Sutilezas desde la distancia


Lo sutil,
Se apoyó en el comienzo de sus venas.
recorrió su cuerpo, unificándolo.

Él es,
Fuego y penumbra
Ejerció un imprudente dominio.
Taladra su cápsula.

Ella.
Mantiene quieto a su diamante.

Cae.

Lo sutil solloza en la lejanía.
Pero no se apacigua ante las zarpas.
El lugar en donde la seda rosa duerme
No es ni silenciado
Ni raspado
Sí, observado sin comprender
qué es lo que mueve,
lo que envuelve
Nadie entra
Allí el deseo calla
Femenino evite de lo ajeno

Él sólo entiende aquél vestido.
El resto son cadenas invisibles que lo arrastran
No hay sutileza cuando la locura rasguña

Ella escucha un murmullo que es ella.
Y no siente salida alguna.

Más que la tajante distancia

23/11/08

Origenes


La nada:
voz inquieta que busca guarida en algún nido,
pero ya nadie atenta ante un derroche.
Todo es una escena ante la imagen que sólo sugiere:
formas, pechos, curvas, cuellos
El sexo es un vidrio que se parte
y suena con frivolidad.
Un llamado al vacío que no pregunta:
¿Cuál es el origen?
¿Cuáles son los principios?
Cuando la almohada se retuerce seca.
Lenguaje que se decanta ante un ardiente animal.
La génesis,
su atravesamiento.
La consistencia del agua ante la palabra y el olvido.
La gravedad me lleva
El orígen me lleva
y estas cápsulas en las cuales amanezco a veces.
El mar y el río se unen ante una mujer que sólo siente el viento
Un hombre la observa, sin saber que es hombre.
¿Para qué el poder?
Si no te deja olvidar
No nos importaba merecer
No nos importaba cuánto de sangre se ocultaba en la cultura.

10/11/08

Secretos.


Develé el secreto ante la desesperación.
Envolveré mi cuerpo con gasas.
Abrí la herida para que la veas.
Envolveré mi cuerpo con gasas.
Hice de mí tu juguete pasajero.
Cuánto error en lo enunciado.
Envolveré mi cuerpo con gasas.
Cuánta entrega!
luego ha respondido un abismo defectuoso.
Envolveré mi cuerpo con gasas.
Prefiero un silencio ensordecedor.
A escuchar desde el vacío a la nada que sólo suspira.
Prefiero quedarme con la duda de mis retornos.
Prefiero la distancia entre las piedras
A una cercanía entre hilos que se mutilan
No me confieso más.
Soy la que muta sobre sí misma.
Quiero ver pasar las cosas como nubes
Y no hablarles acerca de su lluvia.
Ni de la mía.


14/10/08

A otro lado.



El desgarramiento de los cuerpos y su dolor.

Una excusa para la imaginación desaforada.

Llévame.

Un corazón se derrite sostenido por lo frío.

Llévame.

Perfume antiguo sobre la carne.

Llévame

al fondo del misterio.

Donde la dura armadura tímida esté desolada

Llévame ahí

donde la luz se marchite en el secreto.

No quiero más el antifaz
Quiero ser pura y que me sientas.

Muerde los resortes.
Cambiarte llevaría siglos.
Reencarnaría en tus arterias.

Llévame

a ese lugar frágil que cuidas como a un hijo.

Quizás se abran los pechos y las pupilas
Quizás el mundo luego pueda atravesarte con sus puños.

Pero igual llévame.

Sal del molde de las presencias supuestas.

Gemiré sobre el ala de un águila.

Tu niño también será el mío.
y tu compás
mi compás invisible que me guiará en la distancia.

Una huella detrás de una fantasía.
Un mártir ante la desazón.
Un parámetro acuchillado sobre la entrepierna.

Llévame.

Seremos cómplices de la honestidad del deseo.

Laura Kisielewky.